

Nuestra pastoral se encuentra organizada en distintas áreas de trabajo, como son: Educación, misiones permanentes, Parroquias, etc.
Construir el Reino del Corazón de Jesús entre los más pobres.
La Misión propia de los Misioneros del Sagrado Corazón y Santa María de Guadalupe es la construcción del Reino del Corazón de Jesús entre los Obreros, Campesinos e Indígenas, destinatarios concretos de nuestra actividad apostólica.
Ofrecemos nuestra colaboración en las regiones más pobres de México, América Latina y cualquier parte del mundo.
Queremos asociarnos a la obra redentora de Cristo mediante nuestra donación a
los demás. Para esto, buscamos la adhesión a Dios a través de la contemplación y
el celo apostólico, ejercitándonos en una vida de entrega generosa, entrega que
llega, si es necesario, hasta la donación de la propia vida.
La vida del misionero no es sencilla. Muchas veces implica renuncias y sufrimientos, pero los asumimos con gusto, para poder realizar nuestra misión en la Iglesia.
Medios y acciones para nuestra actividad misionera.
Sabemos que el mundo se desarrolla constantemente, que la ciencia y la técnica avanzan a pasos agigantados, por eso, es necesario que el misionero esté atento a los signos de los tiempos y aprenda a difundir la Buena Nueva empleando los métodos y medios de comunicación actuales.
Nuestra misión en la Iglesia consiste en promover acciones que denuncien el mal y el pecado y descubran los signos de vida nueva, de una manera organizada y continuada, respetando los valores culturales que el Espíritu ha depositado en cada comunidad o grupo humano.
Concretamos nuestra misión en las siguientes acciones:
· Fundación de casas de misiones, internados y escuelas de artes y oficios.
· Promover el Apostolado de la Oración.
· Fomentar la Liga de Amigos de Jesús Sacramentado.
· Creación, promoción y organización de grupos de reflexión de la Palabra de Dios, orientados hacia compromisos personales y sociales concretos.
· Promoción de iniciativas que formen comunidades cristianas donde se respete la dignidad de la persona humana y se vivan en común los valores del Evangelio.
· Entronización y consagración al Corazón de Jesús de las familias, especialmente de aquellas que participan de manera activa en acciones de apostolado.
· Promover la participación frecuente de niños, jóvenes y adultos en la celebración de los Sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía.
· Celebración de los viernes primeros de cada mes en honor del Sagrado Corazón de Jesús, con espíritu de amor y reparación.
· Favorecer toda obra que sea expresión del amor misericordioso del Corazón de Jesús, organizadas de forma comunitaria y realizadas en su nombre.
· Transmitir nuestra espiritualidad a los grupos y asociaciones que mantienen relación con la Congregación.
· Promover, integrar y hacer participar a la mujer en la obra del Reino.
También participamos en la Pastoral Vocacional de la Iglesia, pues queremos
fomentar las vocaciones a los diversos ministerios y a la Vida Consagrada. Con
esta intención, en todas nuestras casas celebramos la Hora Santa Vocacional.
Toda nuestra misión la realizamos en nombre de la Iglesia, por lo que nos mantenemos en estrecha comunión con las Iglesias Locales, sometiéndonos a la autoridad de Su Santidad el Papa Juan Pablo II y de los respectivos Obispos.
Nuestras Misiones.
Los Misioneros del Sagrado Corazón y Santa María de Guadalupe, por nuestra vocación, participamos en la acción misionera de la Iglesia.
La Misión pide, desde el principio, sentirse llamado y enviado por Dios para prestar un servicio especial en la Iglesia. En nuestro caso, debemos cooperar activamente en la salvación de todos, pero especialmente de los más pobres: campesinos, indígenas y obreros. A todos ellos debemos formarlos como miembros de la Iglesia y hacerlos conscientes de su responsabilidad personal en la construcción del Reino de Dios.
A cada uno de los Misioneros del Sagrado Corazón se le confía una parte de esta misión propia de la Congregación, para desarrollarla a nombre de ella. Por eso, cualquier servicio que realiza un Misionero del Sagrado Corazón en cualquier parte del mundo es parte del trabajo de toda la Institución.
Actualmente desempeñamos nuestra tarea misionera en tres países del Continente Americano: